Productos con pasión, productos increíbles!
La pasión que te hace perder la noción del tiempo, un equipo contagiado por tu pasión, la obsesión por hacer las cosas increíblemente simples y una ejecución que te haga sentir orgulloso.
La pasión que te hace perder la noción del tiempo, un equipo contagiado por tu pasión, la obsesión por hacer las cosas increíblemente simples y una ejecución que te haga sentir orgulloso.
Hace tiempo me pidieron que participe en una reunión con el equipo de negocio de Movistar porque necesitaban un plan para monetizar una oportunidad en el mercado de telefonía celular prepaga: «Tenemos 4M de líneas prepagas en el mercado y necesitamos crear una solución basada en tecnología que nos permita poner Nombre, Apellido y Documento para luego monetizarlos ofreciendo planes pago.»
Junto a 2 personas de negocio frente a una pizarra, diseñamos desde cero una idea para captar y monetizar ese público. Visualizamos el producto a gestionar y lanzamos un MVP que, con tan solo las 6 semanas que estuvo productivo, 11 meses más tarde recibió el premio al Mejor Aplicativo Interactivo Argentino de la Asociación de MKT Digital Argentina (AMDAR).
Siendo súper breve, la idea fue utilizar el anzuelo de sorteos sólo para clientes de la marca. Para participar, primero, el usuario debía registrarse usando el login de Facebook, luego se requería el DNI y por último se le enviaba a su celular un PIN aleatorio para confirmar su número y listo!
Pensamos la idea en grande: múltiples sorteos en paralelo según el público, micro-juegos y en un futuro hasta contenido dinámico exclusivo, acompañado por mil cosas más…
Me volví a la oficina y en mi cabeza no paraba de pensar ideas y soluciones. Estaba fascinado y a la misma vez enloquecido pensando en cómo podría convencer a mi jefe y explicarle que éste es el producto mediante el cual vamos a monetizar las 4M de líneas prepagas. Por suerte, cuando llego a la oficina, mi jefe se había ido de vacaciones 15 días.
Ahora sólo tenía que lograr que mi equipo (4 personas) me comprara la idea de hacer doble trabajo: el trabajo pendiente, sumado a un MVP de una web que ni siquiera sabían de qué se trataba. Yo soñaba y me empezaba a obsesionar con algo que, en mi cabeza, ya había dejado de ser una web y era una plataforma.
Nos metimos en una sala, y contando la idea con la misma pasión con la que hoy me obsesiono con algunos proyectos, pude contagiar a mi equipo. 2 horas más tarde, ya estábamos totalmente dispuestos a darlo todo y soñábamos con una plataforma de gamification, cross-selling y desafíos que guardaban puntos para sumar chances en los sorteos.
Salimos de la sala con el diseño en pizarra de una arquitectura simple para una landing que guardaba los datos de los usuarios, pero que nos permitiría escalar a la plataforma soñada. Teníamos en mente una infraestructura, un diseño responsivo basado en tiles, seguridad para evitar fraude en los sorteos y un sistema de guardado de datos para clusterizar usuarios.
En 2 semanas tuvimos una POC (la cual sirvió como base del MVP) que ya la había visto el equipo de negocio. Para cuando mi jefe llegó, solo tenía que decir «OK» y así fue. 2 semanas más tarde de su llegada, habíamos conseguido contratar 4 ingenieros más y 1 diseñador para lograr en 6 semanas, tener la primera versión puesta en producción.
Micro-anécdota: Algunas semanas después de la salida, en un programa de TV muy conocido en la Argentina, el conductor hizo mención al sitio en el prime time y envió una cantidad de tráfico que nos tiró el servidor. Aprendimos que siempre es bueno predecir el tráfico y empezamos a usar Amazon EC2 Auto Scaling, Elastic Load Balancing y AWS CloudWatch (2014).
Durante todo el proyecto, el foco estaba en lograr una plataforma y no una web. Mostrarnos a nosotros mismos que éramos el mejor equipo de IT y que el producto que hacíamos era nuestra carta de presentación. Hacer un código limpio, simple y fácil de entender; pensar arquitecturas inteligentes y escalables, y a la misma vez honrar nuestro propio compromiso de estimaciones, del cual estábamos muy orgullosos de lograr.
Creamos un microclima dentro de la empresa, con nuestras propias ceremonias, herramientas de gestión y hasta horarios. Uno de los aprendizajes más importantes fue evitar liderar el proceso basado en los libros o las certificaciones de scrum que ya tenía para ese momento. Lo importante fue hacer las cosas súper simples. Hacer lo posible para que el equipo encuentre su propio ADN.
Casi 10 años más tarde y con todas las facilidades de la tecnología actual, resulta desafiante encontrar equipos de IT que logren crear un producto que resulte exitoso en el mercado, con un tiempo productivo tan corto como 6 semanas.
No hace mucho, el desafío era "no googleable": «construir un Emisor y Procesador de tarjetas homologado por Mastercard», y en nuestra cabeza siempre fue construir el mejor procesador de tarjetas de la región. Expertos en el tema nos pronosticaron 24 meses con un equipo de 50 personas. Logramos en 8 meses un MVP en producción, con un equipo de 20 ingenieros usando la misma receta:
- La pasión, te hace perder la noción del tiempo.
- La obsesión por hacer las cosas increíbles.
- Una ejecución que te haga sentir orgulloso!
- Un equipo al que le puedas contagiar los puntos anteriores!
Simples consejos que aprendí y que al día de hoy me definen como líder de tecnología.

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Cada tanto escribo sobre tecnología, equipos y decisiones que impactan negocios.